4.1. Orientaciones

¿Cómo trabajar con el audiovisual en el aula?

Consideraciones generales

Al utilizar una película, en el aula al igual que, al utilizar cualquier otro dispositivo es importante realizar una presentación que informe sobre lo que se va a proyectar. Una película es también un texto, por lo tanto, cuenta con un autor, director en este caso, tiempo, lugar y contexto de realización. En algunos casos los contextos de realización de una película pueden agregar mucha información a la que aporta la propia película. Al igual que lo hacemos con los documentos escritos, es imprescindible hacer esta tarea con los documentos fílmicos. Esto no significa que siempre tengan que hacerlo los docentes, puede plantearse como un interesante ejercicio de investigación para que aborden los propios estudiantes.

Un segundo paso importante es compartir con los estudiantes no solamente qué es lo que se va a proyectar y a trabajar en clase sino también por qué se va a utilizar ese material, cuáles son los propósitos e intenciones del docente. El compartir esa información, ayuda a generar una predisposición para el trabajo por parte de los estudiantes. Sin embargo, también es posible adoptar una estrategia inversa que busque sorprender a los estudiantes con una proyección y luego, trabajar sobre los sentidos por los cuales se está proyectando esa película o secuencia. Este intercambio seguramente resultará muy enriquecedor dado que la película, al igual que cualquier texto puede ser leído y analizado desde diferentes puntos de vista y con una multiplicidad de sentidos. 

En cualquier caso, lo que nos importa destacar es que siempre debe existir un trabajo anticipatorio por parte del docente en el que se establezcan los propósitos que se plantea al utilizar un determinado dispositivo, al igual que al enseñar cualquier temática o al diseñar su proyecto de curso. Sería interesante que estos propósitos fueran comunicados a los estudiantes; su explicitación seguramente favorezca la comprensión por parte de los estudiantes de las líneas de trabajo del docente y lo ayude a encaminar sus propios procesos de aprendizaje en sintonía con esos propósitos.

Detrás del uso de una película, siempre asoma la discusión sobre si ese material debe utilizarse como un todo o si es posible trabajar sólo alguna secuencia. Es decir, más allá que en general no se utiliza una película entera para trabajar en una clase, dada la extensión de ambas, el punto es si al utilizar sólo una secuencia sin que los estudiantes conozcan la producción completa, no estamos, de algún modo, cercenando las intenciones del director y anteponiendo los intereses del docente. En caso que utilicemos determinadas secuencias o escenas de una película, es importante estudiar cuidadosamente qué fragmentos se seleccionan, cómo se resuelve el corte, y hacer explícitas estas decisiones. En definitiva, al realizar estas operaciones, transformamos un material que está pensado con un determinado fin y para ser exhibido en su totalidad, en un dispositivo de enseñanza. La realidad nos muestra que también muchas veces hacemos eso con la historiografía o con cualquier material académico que recortamos para que sea accesible a los estudiantes y no mostramos el conjunto de la obra del autor. O lo hacemos con fuentes históricas, es decir con materiales que, tuvieron un sentido, fueron creados con un determinado fin, pero luego nosotros los utilizamos para mostrar características de una época, o de un determinado proceso. 

“En historia, todo comienza con el gesto de poner aparte, de reunir, de convertir en “documentos” algunos objetos repartidos de otro modo. De la misma manera (el investigador), bajo el pretexto de que se trata de pertinencias nuevas, convierte en documentos a las herramientas, a las recetas de cocina, a las canciones, a la imaginería popular, a la distribución de los terrenos, a la topografía urbana, etc. No se trata solamente de hacer hablar a esos “sectores inmensos que duermen en la documentación”, de dar voz a un silencio o efectividad a un posible. Se trata de cambiar una cosa, que tenía ya su condición y desempeñaba su papel, en otra cosa que funcione de una manera distinta”. (de Certeau, Michel, 1978, p.85 y 86).

Quizás como recomendación general, podemos decir que lo ideal sería recomendar la visualización de la película completa y luego se utilicen algunas secuencias específicas para el trabajo en el aula. Lo mismo podríamos decir de la obra de un autor, lo ideal sería la lectura completa del libro y luego el abordaje específico de algún capítulo. En definitiva, estas también son opciones personales, que cada equipo docente realizará en el marco de su proyecto de enseñanza.

 

Posibles abordajes:

Un primer asunto para analizar refiere a la pertinencia de utilizar esta película para enseñar parte de la historia del pasado reciente o la violencia de género o las violaciones a los derechos humanos o las relaciones inter o intrafamiliares en épocas de violencia extrema, entre otros posibles abordajes. La duda sobre la pertinencia refiere a la dureza de algunas secuencias, a la crudeza hiperrealista con la que se muestran algunos escenarios y acontecimientos. La pregunta que nos hacemos es ¿cuánto puede herir la sensibilidad de un adolescente y más especialmente de una adolescente, las escenas de tortura sistemática que muestra la película? Y, sobre todo, parece importante reflexionar si es en el ámbito de la educación formal en donde debemos/podemos poner en práctica estas experiencias.

No hay respuestas generales o válidas para todos los casos, en este asunto ni en ningún otro que refiera a las estrategias didácticas a utilizar en una clase. Los proyectos de curso, de clase son recorridos personales, vinculados a nuestros propios trayectos de vida, a nuestras concepciones sobre la disciplina que enseño, sobre la enseñanza en sí misma y sobre las prácticas que mejor puedo desarrollar. Lo que para un determinado docente resulta imposible o impensable en un momento dado, para otro se convierte en una práctica habitual y forma parte de su quehacer.

Con esto no queremos decir que toda metodología o todo recurso sea válido y que cada uno puede hacer lo que quiera, lo que le parezca o lo que pueda. Todas nuestras prácticas deberían estar sustentadas en la bibliografía sobre las temáticas a enseñar, pero también sobre la epistemología de la disciplina que enseñamos, discutidas en los ámbitos de trabajo y coordinación, analizadas y reflexionadas en profundidad para poder dotarlas de fundamentos teóricos que nos permitan “defender” las opciones de enseñanza que asumimos. De eso trata la libertad de cátedra, la autonomía docente, la responsabilidad profesional. En ese margen, en ese intersticio que se abre entre el deber ser y el ser, entre lo correcto o validado por la academia y mis convicciones, allí se debaten las decisiones que deben tomarse a la hora de diseñar las prácticas de enseñanza.

En todo caso y, tomando en consideración todo lo anterior, lo que presentaremos de aquí en adelante son una serie de sugerencias, posibilidades de abordajes y trabajos a realizar que puedan servir como ejemplos, inspirar acciones de enseñanza con esta película en particular o con otros materiales audiovisuales. En definitiva, concebimos la práctica de enseñanza como un espacio de construcción personal, pero a la vez, colectivo, en donde el intercambio, el diálogo y la suma de experiencias de diversas procedencias y enfoques, contribuyen a la mejora de la calidad de la enseñanza. 

Empezamos por sugerir que la película no nos parece adecuada para ser utilizada en Ciclo Básico de la Enseñanza Media, por las razones que desarrollamos en las primeras líneas, aunque, entendemos que se podría trabajar sólo con algunas secuencias de la película. Sin embargo, es importante recordar que ese uso puede despertar el interés de los estudiantes por mirar la película en su totalidad y, debemos estar atentos a nuestra responsabilidad en ese aspecto.

En cambio, nos parece que para los bachilleratos o la enseñanza terciaria es una película que permite llevar al aula varios elementos para reflexionar sobre una variedad de temáticas, entre otras, el pasado reciente, la resistencia, la violencia de género.

 

Temas

A partir de la historia narrada en la película, podemos organizar líneas temáticas para su abordaje. A continuación, proponemos algunas:

  1. violencia de género: violencia explícita y no explícita, en este último caso, por ejemplo, con el tema de la relación de la protagonista con su madre y con su hijo
  2. relaciones familiares. La protagonista como hija, como madre y como abuela
  3. el papel del ciudadano “común” (el padre del niño, los personajes en el bar)
  4. la condena social hacia las mujeres militantes, por ejemplo, de la familia en el momento de la militancia de la protagonista y varios años después
  5. historias o guiños de otros asuntos identitarios (el asado y la referencia a Carlos Solé)
  6. las pérdidas como persona (la protagonista pierde su libertad), como madre (pierde la relación con su hijo), como hija (pierde la relación con su madre)
  7. la construcción de la memoria, por ejemplo, en los diálogos que recuerdan hechos del pasado, las fotografías, los diálogos en el exilio
  8. solidaridad de género, por ejemplo, en la cárcel de Punta de Rieles y luego, en la construcción de la denuncia que se presenta en la conferencia de prensa 
  9. resistencia, características y escenarios de la dictadura (escena del bar, la militancia clandestina), la cárcel, el exilio
  10. la Doctrina de la Seguridad Nacional y el terrorismo de Estado, tanto en escenas en donde esto se muestra de forma explícita (represión, tortura, exilio, etc.) como escenas en donde se muestra de forma más solapada (la violencia simbólica, el desprecio)

A su vez, hay otras temáticas que refieren a posibles conexiones con el tratamiento de la historia y que pueden resultar de utilidad para desarrollar tareas de reflexión, más allá de la anécdota. Un ejemplo interesante es el tratamiento de la temporalidad; la película transita por diferentes tiempos en forma desordenada, no hay un desarrollo lineal. La temporalidad es una coordenada fundamental a la hora de estudiar y enseñar historia y el tiempo histórico tampoco es lineal ni transcurre a un ritmo constante. Muchas veces, los profesores nos obsesionamos con ofrecer un relato lineal de los acontecimientos, aunque eso pueda resultar tedioso para los estudiantes y desconocemos que ellos pueden tener la capacidad de asomarse a diferentes momentos del pasado desde el presente o desde otros momentos del pasado en donde esté situada la clase. Puede, entonces, resultar un ejercicio interesante, compartir con el estudiantado esta modalidad de abordar los pasados y presentes que utilizan algunas películas, -y ésta lo hace especialmente- para desarrollar un trabajo de reflexión sobre la temporalidad y sus diferentes abordajes.

La espacialidad, otra coordenada fundamental, también es diversa en la película y eso puede resultar útil a la hora de pensar el concepto de contemporaneidad, o sea los diferentes sucesos históricos que suceden en un mismo tiempo, pero en distintos espacios. Así como la película muestra con agilidad el tránsito de un espacio a otro, Uruguay, España, centros clandestinos de detención, un bar, una cárcel, y en esos espacios suceden acontecimientos contemporáneos o con ciertos paralelismos o con relaciones causales, también podríamos utilizar algunos trucos en nuestras clases para propiciar ese viaje entre distintos escenarios que muchas veces, debemos plantearles a los estudiantes para la comprensión de procesos históricos.

Otro asunto transversal a la película puede ser la vigencia, más allá del tiempo y del espacio, de algunos comportamientos de los seres humanos, la violencia, el amor, la solidaridad, la memoria, la búsqueda de la verdad, la mentira. Sin considerar que esos comportamientos son exclusivos ni decisivos en el desarrollo histórico, sin lugar a dudas, también tienen un lugar en las decisiones que toman los protagonistas de la historia o sea los hombres y mujeres que transitan por el pasado y el presente. Por ese motivo, mostrar esos comportamientos en las clases, en la presentación de los personajes que desfilan por nuestros cursos, a veces puede colaborar a agregar un ingrediente de humanidad, de vida real y así acercar ese pasado que, a veces resulta tan extraño a los estudiantes para que puedan analizarlo como parte de las decisiones que tomaron ciertas personas.